Definitivamente, hay muchos hombres y mujeres que a través de la historia han influenciado a miles de personas y han dejado un legado impresionante, no obstante, si queremos hablar de liderazgo cristiano, no existe una mejor persona para tomar de modelo que nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Jesucristo es el líder más influyente de toda la historia de la humanidad, a tal punto, que después de su nacimiento y el desarrollo de su liderazgo aquí en la tierra, la manera de la gente hablar del tiempo ha cambiado, ahora hay que decir “antes y después de Cristo”, debido a que su liderazgo ha cambiado el curso de la humanidad.

En la antigua Grecia hubo grandes filósofos que impactaron el mundo con sus enseñanzas, por ejemplo, Sócrates enseñó por cuarenta años; Platón, por cincuenta; y Aristóteles, por cuarenta. Si sumamos el tiempo que cada uno de estos hombres enseñó, nos damos cuenta de que entre los tres enseñaron sabiduría por 130 años, sin embargo, solamente en círculos intelectuales se habla de estos hombres y de su legado. No obstante, Jesús enseñó sólo por tres años y no hay un solo lugar en la faz de la tierra donde la gente no hable del impacto que las palabras de este humilde Carpintero han causado en sus vidas. Es por esto que creo que Jesucristo es el líder más influyente de toda la humanidad, y por tal razón, debe ser nuestro modelo al momento de liderar.

El tema del liderazgo cristiano es un tema muy amplio y hay muchísimas cosas que se pudieran decir, pero en esta ocasión, me limitaré abordar algunos aspectos específicos del tema, como la definición del término “liderazgo” y ver algunas características extraídas del liderazgo de Jesús que deben existir en la vida de cada líder eclesiástico. ¡Empecemos!

¿Qué es el liderazgo?

Antes de decir qué es el liderazgo, permítame decir lo que NO es el liderazgo. El liderazgo no es un cargo, no es una posición. Hay personas que están en un cargo, pero no son líderes, sin embargo; hay otras que nunca han tenido un cargo o una posición y con tan solo hablar con ellos, te das cuenta del gran liderazgo que tienen. Si eso no es liderazgo, entonces ¿qué es el liderazgo? Bueno, desde mi perspectiva, el liderazgo puede resumirse en dos palabras: influencia y servicio. Estas dos características del liderazgo las vamos a ver en detalles en un momento.

“No es la posición lo que hace al líder, es el líder que hace la posición”.

John Maxwell.

Características del liderazgo cristiano.

a) Influencia.

Esta es una de las características esenciales del liderazgo. El líder que no ejerce influencia sobre los demás, realmente no es un líder, porque de eso se trata, precisamente, el liderazgo, de ejercer influencia positiva sobre los demás.  “Si no puedes influir en la gente, entonces la gente no te va a seguir, y si la gente no te sigue, entonces no eres un líder” (John Maxwell). El líder no es aquel que tiene más conocimiento o el que habla más elocuentemente, sino aquel que más influencia ejerce sobre los demás. ¿usted nunca ha ido a lugares donde hay alguien que es supuestamente el líder, porque es quien tiene el cargo más alto, pero habla y la gente no le presta mucha atención, pero hay otro que, aunque no está en una posición de liderazgo, la gente lo escucha cuando habla? Ese es el líder, porque liderazgo no es posición, liderazgo es influencia. John Maxwell escribió en su libro “Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo” que “No es la posición lo que hace al líder, es el líder que hace la posición”. Un líder sin influencia es como un homosexual que trata de ser mujer. Ambos concentran esfuerzos tratando de convencer al mundo de que crea que ellos son algo que es obvio que no son.

Un líder sin influencia es como un homosexual que trata de ser mujer. Ambos concentran esfuerzos tratando de convencer al mundo de que crea que ellos son algo que es obvio que no son.

b) Servicio.

Esta es, quizás, la característica más importante que debe tener un líder. Nuestro gran líder, Jesucristo, nos dejó este legado. La Biblia relata un evento interesantísimo en el capítulo 20 del evangelio de Mateo: la madre de Jacobo y Juan le pide un favor a Jesús, y el favor consistía en que sus dos hijos se sentaran a la izquierda y a la derecha del Señor cuando Él estuviera en su reino, porque esta señora tenía el mismo concepto que la mayoría de la gente tiene acerca del liderazgo. Ella pensaba que el liderazgo es opulencia. Sin embargo, veamos lo que Jesús le respondió:

—Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20: 25-28 NVI).

Hay muchos otros ejemplos en la Biblia de cómo Jesús demostró su liderazgo mediante el servicio. Una excelente ilustración de esto es el lavatorio de los pies de los discípulos en Juan capítulo 13. No obstante, el mayor ejemplo del servicio y la humildad de nuestro Señor se encuentra en Filipenses capítulo 2:

«La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y, al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte ¡y muerte de cruz!». (Filipenses 2:5-8 NVI).

¿Necesitamos un mayor ejemplo que ese? No lo creo. Jesús nos demostró que el liderazgo implica servicio, y en ocasiones, mucho sacrificio. El pastor y experto en liderazgo Gerald Brooks dijo lo siguiente: “Cuando asumes el liderazgo, pierdes el derecho de pensar en ti mismo”. El líder cristiano no está para beneficiarse de sus seguidores, sino para que sus seguidores se beneficien de su liderazgo.

Cuando asumes el liderazgo, pierdes el derecho de pensar en ti mismo”.

Gerald Brooks.

c) Trabajo en equipo y capacitación de la siguiente generación.

Los líderes no están para trabajar solos, porque solos no podrán hacer bien el trabajo. Los líderes deben tener un equipo de trabajo, tal como Jesús lo tenía. Jesús lidiaba con muchas personas; sin embargo, tenía doce que iban con Él a todas partes y de los doce había tres que eran de su círculo íntimo. Es necesario tener un círculo íntimo. Jesús tenía uno: Pedro, Jacobo y Juan. Moisés también tenía a Caleb y a Josué. Es muy probable que una de las personas de tu circulo intimo sea la que te sustituya cuando fuere tiempo. Josué sustituyó a Moisés y, de una forma u otra, los apóstoles continuaron el trabajo que Jesús había comenzado. Hay muchos líderes que no tienen un círculo íntimo o un equipo de trabajo, porque son inseguros y se sienten amenazados. Muchos tienen temor de ser desplazados y por eso no les dan oportunidad a otros para que crezcan, pero los líderes cristianos deben entender que el liderazgo cristiano es distinto al liderazgo secular, porque a los líderes cristianos es Dios quien los pone y no serán sustituidos hasta que Dios no decida removerlos de la posición en la que están.

Una de las debilidades que he observado en algunos líderes cristianos es que parece que piensan que son eternos, que nunca serán remplazados y, por ende, no capacitan la siguiente generación, entonces, cuando llega el momento de Dios moverlos a otro lugar, dejan la posición que tenían sin líder y esto provoca una crisis interna. Hay una iglesia que conozco que tenía un ministerio juvenil explosivo, el ministerio juvenil o la sociedad de jóvenes había crecido de manera desproporcionada, porque tenían un gran líder, un líder dinámico, ejercía influencia sobre los demás y también era un joven de servicio, sin embargo, cometió un grave error: no formó a nadie para que lo sustituyera; luego, cuando llegó el momento de él dejar su posición, no había una persona que pudiera realizar una labor eficaz, porque el liderazgo anterior había girado solo en torno al líder.

¿Cómo elegir las personas que serán parte de tu círculo íntimo?

Hay que ser cuidadosos al momento de elegir personas para que asuman un liderazgo o para que sean parte del círculo íntimo del líder principal. No todo el mundo califica para eso. El capítulo 6 del libro de los Hechos nos muestra las cualidades que estas personas deben poseer.

En ese capítulo, la Biblia registra un incidente que se había presentado en la iglesia primitiva. La iglesia había empezado a experimentar cierto grado de crecimiento y esto trajo consigo algunos conflictos, porque una cosa que hay que tener clara es que el crecimiento es bueno, pero como decimos los dominicanos, tiene su “periquito”. Los hermanos griegos sentían que sus viudas estaban siendo desatendidas en la distribución de los alimentos, y por eso los líderes de la iglesia se vieron en la obligación de elegir a siete hombres [diáconos] que ayudaran en la distribución de los alimentos, porque eso es que son los diáconos, SERVIDORES, los diáconos no están únicamente para participar en reuniones en la iglesia, éstos están para SERVIR. Estos varones tenían tres cualidades indispensables que se muestran en los siguientes versículos:

“Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”. (Hechos 6: 3-4 RV1960).

  • Buen Testimonio.

Los líderes cristianos son como una carta leída, a los cuales la gente siempre va a estar mirando. Una de las 21 leyes irrefutables del libro de Maxwell es la ley de la imagen, en la cual, él establece que la gente hace lo que ve. El líder cristiano debe ser consecuente. Si yo soy líder de jóvenes, no puedo decirles a mis jóvenes que hagan algo que yo no estoy dispuesto hacer. Yo no puedo exigirles a mis jóvenes que ayunen si yo no ayuno, no puedo decirles que oren si yo no oro, no puedo pedirles que ofrenden y diezmen si yo no ofrendo ni diezmo, porque eso sería hipocresía y fariseísmo. Si hacemos esto, no estamos imitando el liderazgo de Jesús, sino el de los fariseos. Talvez, por esto era que Jesús les decía a las personas que hicieran lo que los fariseos decían que hicieran, pero que no hagan lo que ellos hacían, porque ellos decían una cosa, pero luego hacían otra. Albert Einstein decía “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”.

“Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”.

Albert Einstein.

Además, observemos la forma peculiar en la que Lucas inicia el libro de los Hechos: “En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y enseñar(Hechos 1:1). En otras palabras, Jesús hacía y luego enseñaba.

  • Llenos del Espíritu Santo.

En la época que vivimos, los lideres eclesiásticos son elegidos por los títulos académicos obtenidos, por la elocuencia al hablar, entre otras cosas, pero se ha descuidado la cualidad más importante: la llenura del Espíritu Santo. Hasta para barrer la iglesia, debe colocarse una persona que esté llena del Espíritu Santo. El conocimiento es bueno, pero nada sustituye el poder del Espíritu. Yo creo en lo que dicen por ahí: Dios no escoge a los capacitados, Dios capacita a los escogidos.

  • Sabiduría.

El líder no puede ser un neófito ni un nuevo creyente. Debe ser una persona madura y dotada de sabiduría divina.

d) Buenas Relaciones Humanas.

Este es otro de los principios que podemos extraer de la vida de Jesús. Nuestro Señor se llevaba bien con las personas, tenía buenas relaciones humanas, y esto es digno de imitar, porque la gente no va a seguir tus pasos, sino puede llevarse bien contigo.

¿Cómo mostró Jesús que Él tenía buenas relaciones humanas?

  • Él se acercaba a la gente.

Jesús no esperaba que la gente lo buscara a Él, Él buscaba a la gente. Él no tenía el ego ni el sentido de superioridad que los líderes de este tiempo poseen. Los líderes contemporáneos creen que ellos son la última Coca-Cola del desierto y que a ellos es que hay que buscar, pero yo digo que en el desierto no hay Coca-Cola y Dios no toma refrescos. Jesús demostró su humildad buscando la gente cuando se acercó Él mismo a la mujer samaritana. Él no esperó que la mujer se acercará a Él, Él se acercó a ella.

  • Jesús mostraba perdón y compasión en las relaciones humanas.

 En Juan capítulo 8 vemos cómo Jesús perdonó a la mujer que fue encontrada en pleno acto de adulterio. Esta es una lección que los lideres cristianos debemos aprender, porque somos muy dados a condenar cuando la gente comete un error. No sabemos restaurar a la gente. Desde que un hermanito comete un error, inmediatamente, y sin hablar bien con el hermano, le ponemos seis meses de disciplina, pero no nos sentamos a escuchar qué fue lo que pasó y qué consejos y recomendaciones le podemos dar para que evite repetir el error. El apóstol Pablo escribió en Gálatas 6:1 y dijo: “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado”. 

  • Jesús mostró que las relaciones humanas son más importantes que el legalismo y las tradiciones.

El sanó gente e hizo milagros en el día de reposo y ya vimos en Juan capítulo 4 como Él estableció una relación de amistad con una mujer samaritana. Jesús pasó por alto dos reglas culturales y legalistas que había en su tiempo para como líder, ganar un alma: en los tiempos de Jesús no era lícito que una mujer hablara a solas con un hombre que no era su esposo, y tampoco era bien visto que judíos y samaritanos se llevaran bien o se trataran entre sí.

No obstante, en nuestro tiempo, en nuestros países y en nuestras ciudades, para nuestros líderes y pastores es más importante el legalismo y las diferencias doctrinales que las relaciones humanas.

e) El líder debe ser una persona de oración.

Dejé este punto para finalizar, pero no es porque sea menos importante, al contrario, esta es una de las características más importantes que debe tener un líder cristiano. El líder cristiano debe depender completamente de Dios y, por ende, debe buscar la dirección de Él mediante la oración. Jesús lo hacía. Él tomaba tiempo para estar a solas con Dios, y si Jesús lo hacía ¿Por qué no lo hacemos nosotros? Otro de los ejemplos más hermosos en la Biblia en cuanto al liderazgo respecta, es la vida de Nehemías. Nehemías era un gran líder, pero lo que lo hacía grande no eran sus habilidades humanas, sino que Nehemías no tomaba ninguna decisión sin antes consultarlo con su Padre Celestial.

Estimados hermanos líderes, imitemos a Jesús y veremos cómo nuestro liderazgo será más efectivo.

Con cariño,

Emmanuel Paniagua.

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