La iglesia prevalecerá

“Con injurias afligida, por Tu causa perseguida, mas el reino de la muerte no la vencerá, A Tu amada para siempre preservarás. Aunque bramen y se agiten las aguas, la Iglesia prevalecerá, sobre la roca firme está, hasta el final con nosotros estarás, a Tu pueblo guardarás”. (La iglesia prevalecerá, La IBI).

Las letras de esta canción nos muestran una gran verdad: la iglesia del Señor desde siempre ha sido injuriada y perseguida, pero Dios la ha preservado y la preservará hasta que llegue el día en que ésta sea levantada. La iglesia ha sido perseguida desde sus inicios por crueles hombres, y en la actualidad, aunque no lo notemos, sigue sometida a las persecuciones y presiones de este mundo. No obstante, la iglesia prevalecerá; y lo hará, porque Jesús lo dijo; porque la iglesia es un organismo que está diseñado para que crezca y se desarrolle; y porque al final, será la iglesia que derribará las puertas del infierno.

En el capítulo 16 del evangelio de Mateo, luego de la confesión del apóstol Pedro, Jesús afirma las siguientes palabras: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. (Mateo 16:18 RV1960). Según John Foxe en su obra El libro de los mártires, con estas palabras, Jesús nos enseñó tres cosas: “Primero, que Cristo tendría una iglesia en este mundo. Segundo, que la misma iglesia sufriría una intensa oposición, no solo por parte del mundo, sino también con todas las fuerzas y poder del infierno entero. Y en tercer lugar, que esta misma iglesia, a pesar de todo el poder y la maldad del diablo, se mantendría”.

Si hacemos una retrospección y revisamos la historia de la iglesia, veremos que fueron muchas las veces en las que hombres llenos del poder de Satanás, persiguieron la iglesia y asesinaron a muchos hombres y mujeres de Dios. No vamos a enumerar ni a narrar cómo ni cuando sucedieron todas esas persecuciones; pero, por lo menos, mencionaremos las diez primeras y quienes las propiciaron:

  • Nerón, año 67 d.C.
  • Domiciano, en el 81 d.C.
  • Trajano, 108 d.C.
  • Marco Aurelio Antonino, 162 d.C.
  • Severo, en el 192 d.C.
  • Maximino, 235 d.C.
  • Decio, en el 249 d.C.
  • Valeriano, 257 d.C.
  • Aureliano, 274 d.C.
  • Diocleciano, 303 d.C.

Hubo un montón de persecuciones más que ocurrieron en el pasado en diversas partes del mundo. No obstante, quiero que pensemos en las cosas que están pasando en la actualidad, cómo diferentes gobiernos se levantan en contra de los principios cristianos; la manera en que congresistas de todas partes del mundo legislan a favor del aborto, del matrimonio entre personas del mismo sexo, de la ideología de género…; la forma en que los medios de comunicación tergiversan algunas noticias solamente para menoscabar la imagen de la iglesia del Señor. Un ejemplo de esto último es la forma en la que han manejado el caso de la pastora Rossy Guzmán, la cual fue apresada por su alegada participación en algunos actos de corrupción que también involucran a altos funcionarios del anterior gobierno dominicano. La prensa dominicana ha utilizado este hecho, el cual ni afirmo ni niego, para echarle tierra a la iglesia. Han sido muchos los memes, reportajes de televisión, artículos escritos acerca de este tema y solamente se resalta el caso de esta mujer, precisamente, por su vinculación con la iglesia cristiana. Todo esto se ha hecho con mucha malicia y perspicacia para como dije anteriormente, deteriorar la imagen de la iglesia, pero ¿saben qué? Aunque el infierno completo se levante en contra de la iglesia, la iglesia prevalecerá.

¿Cómo puedo yo afirmar con tanta seguridad que la iglesia prevalecerá? ¿y si sucede lo contrario? La iglesia prevalecerá, lo hará porque Jesucristo lo afirmó. El Señor dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra la iglesia, en otras palabras, es la iglesia la que permanecerá en pie ante los feroces ataques de las tinieblas. No me cabe duda de que así será, no por lo que se dijo, sino por quien lo dijo. Estas palabras no fueron pronunciadas por cualquier persona, fue Jesús mismo, el Hijo de Dios, el que dijo que la iglesia del Señor permanecería para siempre y si Jesús lo dijo, no tenemos más remedio que creerlo, porque Él no es hombre para mentir (Números 23:19). Además, mentir es algo que es imposible para Dios (Hebreos 6:18). ¡Qué! ¿Hay alguna cosa imposible para Dios? Sí, todo lo que es contrario a la naturaleza de Dios es imposible para Él. Es imposible que Dios peque y la mentira es pecado.

Otra cosa en la que debemos pensar es en que, aunque en la actualidad, muchos pastores y líderes manejan la iglesia como si fuera una organización corporativa, la iglesia no es eso. La iglesia, más que una institución, es un organismo, es un cuerpo, y por naturaleza, los cuerpos deben crecer. Imagínense un niño que nazca y a pesar de que pasan los años, siempre se queda del mismo tamaño. ¿Creen ustedes que eso es normal? ¡Por supuesto que no! Lo normal es que haya crecimiento. Eso mismo es lo que pasa con la iglesia del Señor. Aunque haya persecuciones, ésta se mantendrá creciendo. Cada persecución es un abono que fortalece y da crecimiento a la iglesia de Dios. Uno de los motivos de la revolución china del 1949 era la erradicación del cristianismo en ese país. Se estima que, para esa fecha, en China solamente había unos 3 millones de cristianos; sin embargo, para el 2016, a pesar de las duras persecuciones que tienen lugar en aquel país, se estimaba que la cantidad de cristianos rosaba los 100 millones. ¿A qué se debe este fenómeno? A que la iglesia, al ser un cuerpo, siempre se mantendrá creciendo.

Lo último que diré acerca de este tema es que, asiduamente, pensamos en la iglesia en modo defensivo y creemos que cuando Jesús dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra la iglesia, el Maestro estaba diciendo que el Hades atacaría la iglesia y la iglesia resistiría, y, a decir verdad, creo que esta es una interpretación correcta del texto, pero no podemos pensar en una iglesia que lo único que sabe hacer es defenderse y que jamás ataca. Cuando Jesús dijo que las puertas del Hades no prevalecerían contra la iglesia, tal vez estaba diciendo que los infiernos no soportarían las embestidas de la iglesia del Señor. Piense en un deporte; en el baloncesto, por ejemplo. Ningún equipo gana un partido solo por defender bien al equipo contrario, si no ataca y encesta el balón, aunque tenga los mejores jugadores defensivos, jamás ganará el juego. Es tiempo de que dejemos de ver a la iglesia como la víctima y que la empecemos a ver como una amenaza para el infierno.

Con cariño,

Emmanuel Paniagua.

Entradas relacionadas

Un comentario en «La iglesia prevalecerá»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *