Why Did the Tongues of Fire Touch the Apostles? | Christian ...

El hablar en lenguas es una práctica cristiana pentecostal que encuentra su fundamento en las Sagradas Escrituras en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Después de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, ciento veinte personas estaban reunidas en un aposento alto esperando la promesa del Espíritu Santo, y después de mucho orar y rogar, las Escrituras establecen que “fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hch. 2:4). Podemos decir entonces, que el hablar en lenguas es una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo mediante la cual el creyente es capaz de emitir sonidos o hablar en una lengua y/o idioma desconocidos (1 Co. 14:14-15).

El hablar en lenguas es también una de las señales principales, no necesariamente la única o la más importante, del bautismo del Espíritu Santo. Cuando los creyentes del Nuevo Testamento eran bautizados por el  Espíritu Santo una de las primeras cosas que hacían era hablar en otras lenguas (Hch. 2:4; Hch. 10:45-46). El genuino hablar en lenguas no fue un hecho exclusivo para los ciento veinte reunidos en el aposento alto, como muchas personas e iglesias enseñan, porque vemos que muchos años después, el apóstol Pablo toma un capitulo completo de su primera epístola a los corintios para abordar el tema en cuestión, debido a que los hermanos corintios estaban mal utilizando este don (1 Co. 14). Las lenguas son una herramienta que todavía está vigente y disponible para la iglesia contemporánea, sin embargo, debemos tener sumo cuidado y tomar algunas consideraciones al momento de usarla:

  1. Los creyentes no hablan las lenguas que ellos desean hablar, sino que es el mismo Espíritu Santo que les da una lengua específica. El creyente no puede aprender esta lengua por si mismo, de otra manera, no fuera una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo (Hch. 2:4).

2. Las lenguas dadas por el Espíritu al creyente pueden ser lenguas humanas o lenguas angélicas (1 Co. 13:1; Hch. 2:6,8). Sin embargo, las lenguas humanas aprendidas a través del estudio o por exposición a las mismas en un lugar o cultura donde predominan, no son consideradas como un genuino hablar en lenguas.

  1. El que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios. Además habla misterios en el Espíritu (1 Co. 14:2).
  1. El hablar en lenguas en público, solamente debe llevarse a cabo si hay quien las interprete, de lo contrario, la persona debe hacerlo para sí misma y para Dios (1 Co. 14: 27-28).
  1. Hablar en lenguas NO ES UNA CONDICIÓN PARA LA SALVACION. La salvación es por pura gracia y misericordia de Dios (Ef. 2:8-9). La única condición para la salvación es aceptarla como un regalo que Dios nos da gratuitamente (Rm. 3:24).

Estimados hermanos, el hablar en lenguas es una acción que no debe ser impedida. Sin embargo, debe hacerse decentemente y con orden (1 Co. 14:39-40), porque Dios no es un Dios de confusión, sino de paz (1 Co. 14:33).

Con cariño,

Emmanuel Paniagua.

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