Desafortunadamente, la iglesia evangélica en Latinoamérica está repleta de enseñanzas que, aunque son muy populares, su fidelidad bíblica es cuestionable. Tal es el caso de declarar y decretar. Estoy seguro de que ustedes, al igual que yo, han visto a más de uno hacer esto, de hecho, es muy probable, que ustedes sean de los que declaran y decretan. Sin embargo, ¿se han puesto ustedes a pensar cuál es el fundamento escritural en el cual esta práctica se sustenta? Yo, por mi parte, no he encontrado pruebas suficientes en las Sagradas Escrituras como para estar declarando o decretando cosas.

Como dije en el párrafo anterior, yo jamás he encontrado un solo pasaje en la Biblia que me convenza de que la práctica de declarar o decretar sea algo que Dios haya instituido para que sus hijos lo hagan. No obstante, los que alegan que este tipo de cosas es de Dios, utilizan algunos pasajes que, desde mi perspectiva, están fuera de contexto, y por ende, no sustentan este hábito.  Veamos:

2 Corintios 4:13.

“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”.

Los defensores de las declaraciones y los decretos entienden que Pablo dijo que él cree y habla y que por causa de su fe, las cosas que él dice suceden. Sin embargo, si analizamos el contexto en el que se escribió este versículo, veremos que Pablo no se está refiriendo a eso. En el capítulo cuatro de su segunda carta a los Corintios, el apóstol Pablo aborda el tema de la predicación del evangelio y no de ninguna declaración profética. Lo que el apóstol está diciendo realmente en este pasaje es que el creyó el evangelio de Jesucristo, y por eso lo anuncia.

Proverbios 18: 20-21.

“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”.

No hace falta ser un exégeta bíblico para entender que el proverbista está hablando acerca de tener cuidado con lo que decimos para que evitemos “meter la pata” con nuestras palabras, pero solo podemos interpretarlo de esta forma si leemos esos pasajes en su contexto. Observemos la manera en la que la Nueva Traducción Viviente presenta estos versículos:

“Las palabras sabias satisfacen igual que una buena comida; las palabras acertadas traen satisfacción. La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias”.

¿Lo notaron? Estos versículos hablan de las consecuencias de hablar de más.

La voluntad de Dios.

Las declaraciones son innecesarias, porque absolutamente todo está sujeto a la voluntad de Dios. Nosotros podemos contar con toda la fe del mundo y declarar todo lo que queramos, pero si eso no es la voluntad de Dios nunca pasará, por esta causa, los motivo a que mejor oren y le pidan a Dios que se haga su voluntad con respecto a cualquier asunto que queramos, porque como dice Pablo, la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2). Además, es menester que aclaremos que DECLARAR Y DECRETAR NO ES ORAR. Cuando oramos, le pedimos a Dios algo; cuando declaramos, le estamos ordenando, y Dios es un Padre al cual le pedimos con fe, no un esclavo a quien le ordenamos con autoridad. Yo pienso que ya es tiempo de que dejemos de pensar que somos Aladino y que Dios es el mago de la lámpara.

«Dios es un Padre al cual le pedimos con fe, no un esclavo a quien le ordenamos con autoridad».

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Mayores cosas.

¿Qué tal Juan 14:12? ¿Acaso no dice la Biblia que nosotros haremos cosas mayores que las que Jesús hizo? Este versículo, quizás, debí haberlo listado al principio junto a los pasajes que con frecuencia se sacan de contexto, porque en efecto, eso es lo que se ha hecho con este versículo, lo han sacado de contexto. Jesús nunca dijo que nosotros tendríamos más poder que Él, sino que llegaríamos más lejos. Dicho de otra forma, Jesús no se refirió al poder con que obraríamos, sino a cuán lejos llegaría el ministerio de la iglesia. No puedo dar más detalles acerca de este versículo, pero si quieren una explicación más detallada, den clic a ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo que sus discípulos harían obras mayores que las que Él hizo?

Amados hermanos, mi intención no es crear ningún tipo de controversia con este escrito, ni siquiera hacerlos pensar como yo pienso. Simplemente quise abordar un tema acerca del que pienso existe mucha confusión. Siéntanse en todo el derecho de diferir de mí.

Con cariño,

Emmanuel Paniagua.

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