Un fariseo moderno

Los fariseos eran un grupo religioso cuyo origen data del segundo siglo antes de Cristo. El término fariseo es de procedencia desconocida, no obstante, se estima que proviene del hebreo “Parush” que significa separación. Esto se debe, probablemente, a su separación de los gentiles y de los judíos que no se apegaban a sus reglas. Los fariseos como tal ya no existen, pero hay muchos cristianos que poseen características distintivas de este grupo religioso. En este escrito sabremos cómo reconocer a un fariseo moderno.

Un fariseo moderno confía en su propia justicia y presume de superioridad espiritual.

Los fariseos, con frecuencia, se consideraban superiores a los demás hombres. “El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano”. (Lucas 18:11 RV60). ¿Ha conocido algún cristiano que actúe de esta forma? Yo sí. He conocido cristianos que, aunque jamás dirán de manera explícita que ellos son mejores que las demás personas, actúan como si lo fueran, con la misma petulancia que exhibían los fariseos del tiempo de Jesús.

¿Qué dice la Biblia al respecto?

“…a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura…” (Romanos 12:3 RV60).

Un fariseo moderno da más importancia a las tradiciones que a la Palabra de Dios.

En Mateo capítulo 15, los fariseos le preguntan a Jesús que por qué sus discípulos quebrantan las tradiciones de los ancianos al comer sin lavarse las manos, a lo que Jesús responde diciéndoles que ellos quebrantan los mandamientos de Dios por sus tradiciones. Dicho de otra forma, para los fariseos importaban más las costumbres culturales que lo que estaba estipulado en la Palabra de Dios. Así hay muchos cristianos en esta época, que dan más autoridad a las tradiciones y costumbres que a lo que dicen las Sagradas Escrituras.

Por ejemplo, en mi país, la República Dominicana, hay muchos cristianos que se hacen llamar de “sana doctrina” y condenan a las mujeres que usan pantalones, porque, supuestamente, eso es pecado. Sin embargo, cuando les preguntas que cuál es el sustento bíblico que ellos tienen para afirmar eso, no encuentran ninguno, porque sencillamente se apoyan en las tradiciones y no en lo que la Biblia dice.

Un fariseo moderno sataniza todo lo que no entiende.

Mateo registra un milagro que Jesús realizó en una persona muda. Los fariseos que vieron el milagro, en vez de dar gloria a Dios, satanizaron a Jesús. Veamos:

“Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.

 Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.

 Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios”. (Mateo 9:32-34 RV60).

Los fariseos a lo mejor no entendían lo que estaba pasando, pero en vez de glorificar a Dios, dijeron que Jesús estaba endemoniado y que echaba los demonios fuera mediante el príncipe de los demonios, lo que, dicho sea de paso, era una gran contradicción.

Los fariseos modernos hacen lo mismo, ven al diablo hasta en la sopa. Si hay algo que no se ajusta a sus creencias o estilo de vida, aunque bíblicamente no sea pecado, para ellos es del diablo y la persona que lo realiza o no es cristiana o está descarriada.

Un fariseo moderno se ofende cuando es confrontado o reprendido.

En el capítulo 15 de Mateo, Jesús había confrontado duramente a los fariseos debido a que para éstos eran más importantes las tradiciones de su pueblo que lo que Dios decía en su Palabra. Sin embargo, esto provocó que los mismos se ofendieran y se enojaran. ¿Por qué se ofendieron? No lo sé, pero permítanme especular. Pienso que se ofendieron porque se creían perfectos, pensaban que eran más santos que Jesús y, por lo tanto, éste no podía confrontarlos.

¿Les suena familiar? A mí sí. Hay un gran número de creyentes con la humildad en cero, pero con el ego en cien, que creen que nunca pecan, y si los confrontan, se vuelven sus enemigos, y eso, sin que les quepa ninguna duda, es fariseísmo al más alto nivel.

No vive lo que predica.

Los fariseos del tiempo de Jesús eran expertos exigiendo a la gente que se someta a reglas que ellos jamás cumplían. En otras palabras, eran súper hipócritas.

“En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.

 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”. (Mateo 23: 2-4 RV60, negritas nuestras).

No daré más explicaciones acerca de este punto, puesto que todos conocemos cristianos así.

Vea también: ¿Cómo nos engañamos a nosotros mismos?

Hace las cosas para ser visto y no para agradar a Dios.

A los fariseos les encantaban los primeros asientos en las sinagogas y querían que todas las personas les hicieran reverencia. Jesús mismo dijo que ellos hacían las cosas para que los vean.

Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;

 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas,

 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí”. (Mateo 23: 5-7 RV60)

¿Hay cristianos así en este tiempo? Se los dejo de tarea.

Da más importancia a lo externo que a lo interno.

Los fariseos solían preocuparse más por las cosas de afuera que por el corazón, por eso es que Jesús los llama “sepulcros blanqueados”. “Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad”. (Lucas 11:39 RV60). ¿Algún parecido con la realidad? Yo creo que sí.

Como dije al principio de este texto, los fariseos tal y como existían en el tiempo de Jesús no existen ahora, pero sí creo que hay fariseos modernos, fariseos del siglo XXI. Este texto nos ayuda a reconocerlos, pero más que ponernos a observar a otros para ver si tienen algunas de estas características, autoevaluémonos para ver si nosotros estamos actuando como fariseos modernos. Dios los bendiga.

Con cariño,

Emmanuel Paniagua.

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2 comentarios en «Cómo reconocer a un fariseo moderno.»

  1. Hay muchos fariseos y gente ipocrita sobre todo en la politica y mandatarios de la iglesia. La ciudadania tiene los ojos vendados y esta conprada por el poder.

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